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¿Miedo a Hablar en Público?

Hay momentos en la vida que nos toca hablar en público. Los nervios antes de salir a comunicar aquello que hemos preparado, sea en una entrevista de trabajo, en clase, en un discurso o incluso en una conferencia. Es más habitual de lo que parece.
Para muchas personas, esta situación se convierte en situación horrible, donde la ansiedad y la angustia crean una atmósfera que a veces se antoja insuperable. Es lo que llamamos glosofobia, o miedo a hablar en público.

Este miedo puede ir desde un ligero nerviosismo a una experiencia paralizante y de pánico. Desde una sudoración excesiva en las palmas de las manos, hasta perdida de visión incluso llegar al desmayo. Hay varias claves que los expertos en comunicación aconsejamos a quién no se sienten capaz de enfrentarse al miedo de hablar en público.

1. Hay que conocer y llevar preparado el tema del que vas a hablar: cuanto mejor llevemos preparado aquello de lo que vamos a habalr más seguridad obtendrás en ti mismo. Habrá menos posibilidades de equivocación o perder el hilo. A mayor organización, menor será el estrés por exposición.

2. Práctica una y otra vez: practica tu presentación completa varias veces. Hazlo para unos amigos con los que te sientas cómodo y pídeles que te den su opinión. También puedes grabarte con una vídeo-cámara y ver cómo puedes mejorar.

3. Visualiza tu éxito: imagina que tu presentación irá bien. Los pensamientos positivos pueden disminuir parte de tu visión negativa sobre tu actuación social y liberar algo de ansiedad. Prueba con la respiración profunda: ayuda a aportar calma a la situación. Toma una o dos respiraciones lentas y profundas antes de situarte en el lugar de exposición y durante el discurso.

4. Céntrate en tu material y no en la audiencia: las personas suelen prestar atención a la información nueva y no a cómo se presenta. Tu público puede no notar tu nerviosismo pero si lo hace puede incluso simpatizar contigo y ayudarte a que tu presentación sea un éxito.Mira por encima de las cabezas, ayuda a centrarte en un punto de mira y no percibirás las miradas del público.

5. No temas la existencia de silencios: si te pierdes en medio del discuro, no pierdas la calma, y sientes que no puedes volver al discurso, es mejor comentarlo al público que fustigarte con pensamientos negativos.  Realiza una respiración profunda, coge el vaso de agua y bebe, eso te calmará.

6. Reconocimiento del éxito: una vez hayas terminado, no caigas en la trampa de la crítica después de tu discurso o presentación, felicítate porque aunque no te haya salido como tú esperabas, seguro que eres más crítico contigo mismo que aquellos que te han escuchado. Todo el mundo se equivoca durante los discursos o presentaciones. Los errores pueden además proporcionarte pistas sobre cuáles son tus puntos a mejorar.

Os dejo un vídeo de una compañera que os será de gran utilidad.