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Me quieren dejar de ayudar! La trampa de la autoayuda

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“Tenemos un exceso de pensamiento mágico pendejo” por Odin Dupeyron

Después de ver una pequeña entrevista a este actor, no podía estar más de acuerdo. Por fin encontré a alguien que pensaba como yo. No podemos estar todo el día pensando que tenemos la obligación de ser felices, y no lo pensamos somos unos verdaderos desgraciados. El mundo emocional es muy complejo pero las emociones básicas marcan nuestras conductas así como las secundarias.

Las emociones no han evolucionado como sentimientos conscientes. Evolucionaron como resultado de especializaciones de la conducta: respuestas físicas controladas por el cerebro que permitieron sobrevivir a organismos antiguos en entornos hostiles y procrear. Aún cuando se ha avanzado mucho en materia de definir las emociones, hasta hoy, la psicología continúa estudiando si alguna reacción en particular se identifica con una emoción específica. Por ejemplo, si los escalofríos son una reacción exclusiva del miedo. Pese a esto, la mayoría de los especialistas está de acuerdo en trazar una línea en el conjunto de las emociones humanas y distinguir aquellas que son primarias (evolutivamente) de las que son secundarias.

Emociones Básicas o Primarias: 

Para el célebre psicólogo Theodore Ribot, nuestra personalidad envuelve en su profundidad el origen de la gran trinidad afectiva constituida por el miedo, la cóleray el deseo: son los tres instintos nacidos directamente de la vida orgánica: instinto defensivo, instinto ofensivo, instinto de nutrición.

1. Cólera: enojo, mal genio, atropello, fastidio, molestia, furia, resentimiento, hostilidad, animadversión, impaciencia, indignación, ira, irritabilidad, violencia y odio patológico.

2. Alegría: disfrute, felicidad, alivio, capricho, extravagancia, deleite, dicha, diversión, estremecimiento, éxtasis, gratificación, orgullo, placer sensual, satisfacción y manía patológica.

3. Miedo: ansiedad, desconfianza, fobia, nerviosismo, inquietud, terror, preocupación, aprehensión, remordimiento, sospecha, pavor y pánico patológico.

4. Tristeza: aflicción, autocompasión, melancolía, desaliento, desesperanza, pena, duelo, soledad, depresión y nostalgia.

Emociones Secundarias:

Las secundarias, con sus respectivas variedad de manifestaciones, son éstas:

  1. Amor: aceptación, adoración, afinidad, amabilidad, amor desinteresado, caridad, confianza, devoción, dedicación, gentileza y amor obsesivo.
  2. Sorpresa: asombro, estupefacción, maravilla y shock.
  3. Vergüenza: arrepentimiento, humillación, mortificación, pena, remordimiento, culpa y vergüenza.
  4. Aversión: repulsión, asco, desdén, desprecio, menosprecio y aberración.

Las emociones, todas ellas, están por algo, no podemos renegar de nuestra tristeza. La enfermedad o la psicopatología viene cuando está presente en exceso, cuando nuestros mecanismos defensa fallan. Aún así, no podemos exigirnos estar continuamente expuestos a la alegría, al igual que no podemos estar expuestos eternamente a la tristeza, a la rabia, a la venrgüenza, etc.

 Si analizamos las redes sociales, como medio de “exposición cruel”, a mi parecer, después de estar unos minutos conectados, a uno le queda la sensación de frustración indomable causada por el exacerbado nivel de felicidad del amigo de turno. Por ello, hay que ser consciente que no todo es oro lo que reluce. Exponer nuestras miserias ya no es aceptado, por una sociedad cada día más competitiva, más cruel, más agresiva con aquellos mensajes de tristeza o de infelicidad. No hay que exponer ni la tristeza ni las alegrías. La información que se facilita es muy poderosas para según qué personas. Exponemos nuestra historia, nuetras emociones, nuestras necesidades etc.

Las frases que leo continuamente, como comenta Odin Dupeyron, son mensajes vacíos de contenido, donde la motivación mal entendida, y la psicología positiva llevada a lo peor, hacen de ellas falsas motivadoras que llenan de vacío, frustración, amargura y quizás hasta depresión, de aquellos que se hacen fieles seguidores de frases que las lees en segundos y pareciera que has visto al ángel de la guarda que vendrá a saolucionar tu vida.

“Tú pide que se te dará” … Pues la realidad es que no, que el universo no tiene otra cosa que hacer, que escuchar la linda vocecita de nuestro interior deseando con todas nuestras fuerzas que nos llegue el trabajo de nuestra vida. Cuando lo que hay que entender es que el trabajo de tu vida llega con dedicación, trabajo duro, sacrificio, motivación, empeño, y una larga lista de verbos, adjetivos y adverbios llenos de información que te indican que la controlas tú, y que solo tú puedes cambiar tu destino. Porque querer no es siempre poder.

Hay en esta sociedad FALTA DE RESPONSABILIDAD, en todos los aspectos. Debemos de aprender a ser responsables con quién somos, con lo que hacemos y provocamos. Sólo así tendremos la oportunidad de crecer y conseguir los objetivos que nos propongamos. Porque el universo no conspira,quien debe de luchar por ti eres tu mism@o.

Workshop Memoria Emotiva

El 10 y 11 de junio estaremos con el videógrafo Alejandro Huyro impartiendo un workshop bautizado “memoria emotiva” para fotógrafos y videógrafos

Repasaremos herramientas narrativas buscando los efectos psicológicos en el espectador y de esta forma llegar a entender el fin de las herramientas visuales.

El primer día impartiré un programa lleno de herramientas útiles para fotógrafos como para videógrafos dentro del marketing emocional.

Creemos que la enseñanza para este tipo de temas tiene que ser en un grupo reducido donde los alumnos se sientan participes al 100% de lo que estarán aprendiendo y de esta forma conseguir un taller de calidad y no de cantidad.

10 únicas plazas – 2 días – 2 ponentes – 200€

Reservas al mail carol@carolmarin.es

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Workshop fotografía video Marketing

Dar y Recibir, las bases de una relación duradera

Las personas, como en la vida, nos las podemos encontrar de todo tipo. Por mi experiencia profesional y vital tengo una teoría que quizás arroje luz sobre las relaciones humanas.

Yo creo que nos podemos encontrar con dos tipos de personas principalmente, las “Dadoras” y “Recibidoras”.

Personas Dadoras:

Este tipo de personas, suelen tener una mejor opinión de los demás. Esto no significa que sean más influenciables o se dejen llevar más por los demás, sino que son más sensibles a las necesidades de los otros. Son más altruistas, y manifiestan una gran sensibilidad con y por los demás. Suelen ser personas empáticas, afectuosas y se preocupan por el sufrimiento ajeno.

Son personas que dan a los demás por regla general. No les cuesta ser generoso en cualquier aspecto de su vida. Y así entienden que deben ser las relaciones. Son confiables, sinceros, con una actitud conciliadora y con gran sensibilidad hacia los demás. Dan sin esperar, aunque cuando les toca recibir, son exigentes con ello, pero no logran comprender que quizás la persona a la que le exige no es dadora sino recibidora. Ahí estriba el conflicto.

La principal dificultad que entraña esta entrega, es la carga emocional y psicológica que arrastran estas personas con cada una de estas situaciones. Les genera gran frustración y ansiedad el no sentirse “compensados” por la entrega propia. No logran comprender que quizás la persona a las que les entregan toda su confianza son del tipo dadores, y hace que sean incapaces de entender la relación tal y como ellos la entienden.

Personas Recibidoras:

Las personas recibidoras tienen que ver con muchos conceptos que escuchamos cada día. El amor propio, el egoísmo, el narcisismo etc. Creo que no es ni uno ni otro. Pues las personas recibidoras no tienen por qué sufrir de ningún tipo de trastorno mental o psicológico.

La diferencia entre el amor propio y el egoísmo es que mientras el primero es el sentimiento de respeto por uno mismo, que no puede ceder su propio espacio, el segundo es la pretensión de utilizar a los otros para su propio beneficio, manipulándolos como objetos.

Las personas recibidoras no entienden que tengan que relacionarse con sus iguales de una forma diferente a ellas mismas. Ellos están dispuestos a recibir de los demás, aunque no entienden el compromiso desde el mismo punto de vista que los dadores. Ellos dan, sí, sin embargo de una forma radicalmente diferente a los anteriores. Es decir, dan con la certeza que tarde o temprano se les devolverá, y si no fuera así se lo cobrarán. No son personas confiadas, ni si quiera se entregan en la misma medida que los recibidores.

Suelen presentarse como personas con poca implicación emocional en según qué situaciones. Y parecen más frías aunque no tiene por qué ser así habitualmente.

 

Espero haber arrojado luz sobre como las algunas veces las relaciones de amistad se rompen sin entender por qué. Quizás comprender como funcionan ambos tipos de personas pueda ser clarificador y con ello poder empatizar mejor.

¿Adiós 2014 o Bienvenido 2015?

Hoy es el úlitmo día del año. No hago más que leer resúmenes del año de personas en las redes sociales. Y me llama la atención que el año 2014 ha sido espcialmente duro. Todos reflejan la alegría que tienen por despedir el 2014, como ritual de despedida a doce meses especialmente difíciles. Y esperan esta noche las campanadas como agua de mayo.

¿Por qué tenemos la tendencia a ver las experiencias malas como las peores? Es algo que siempre me ha llamado la atención. Cuando hacemos en estas fechas el repaso del año, casi siempre lo hacemos con la nostalgia puesta en el futuro, (pidiendo que venga algo mejor) y la rabia en el pasado. El ser humano es complejo, nunca lo he dudado. Pero ¿por qué no nos hacemos responsables de nuestras propias decisiones? Creo que ahí radica la clave para ser feliz.

El año ha podido ser bueno, malo o regular. Ese calificativo lo ponemos cada uno de nosotros según como interpretemos nuestras experiencias. Todos somos conscientes que de las experiencias “negativas”, es de donde más se aprende, sin embargo cuando hacemos el repaso del año, tendemos a culpar al propio año de todo lo malo que nos ha pasado. Si miráramos atrás, y nos hiciéramos cargo de nuestras decisiones, acertadas o menos acertadas, tomaríamos las experiencias tanto positivas como negativas como fuente de aprendizaje, evolución y crecimiento personal.

Pero no, tendemos a culpar al año de todo lo malo. Es verdad que hay personas que a pesar de intentarlo todo, no han conseguido sus objetivos, pero cuando escucho quejas del tipo: necesito un trabajo, más dinero, más salud, etc siempre les hago la misma pregunta ¿qué haces para conseguirlo?

El trabajo no viene a buscarte, necesitas esforzarte, y ponerle todo tu empeño para buscar lo que necesitas o aquello que deseas. El dinero no cae del cielo, si quieres más, pregúntate que haces para ganar más, pues siempre hay posibilidad de cambiar. Y si pides más salud al 2015, pregúntante si te alimentas bien, si haces deporte o cuánto tiempo le dedicas a tu propio cuerpo.

Todas las personas lo pasamos, mal, bien o regular, la diferencia es la capacidad que tenemos de sobreponernos, lo que se llama la resilencia (un día escribiré sobre ella). O la capacidad que tengamos de definir nuestro pasado no en función de calificativos como buenos o malos, sino qué hemos hecho para tener un mejor o peor año. Y si algo salió mal, qué podemos cambiar para el que el próximo año sea mejor.

Yo, en este año que ya se va, he tomado decisiones equivocadas, que me han producido un enorme sufrimiento, tanto que se ha reflejado en mi salud. Me hago responsable de dichas decisiones. Y he aprendio mucho, sobre mí, sobre mi familia, y sobre mis amigos.

He aprendido cada mañana, que la vida es corta y malgastamos demasiado tiempo en cosas o personas que no valen la pena. He aprendido que hay personas que no pueden comprenderte, que esperas de ellos que entiendan ciertas decisiones, sin embargo ellos pasan demasiado tiempo mirándose el ombligo, quizás el egoísmo, o los conflictos emocionales hacen que ellos tomen esas decisiones que para tí son erróneas. He aprendido a respetar a esas personas, y darles mi mano por si necesitan mi ayuda, pero la generosidad hay que entenderla bien, y en cualquier caso ponerle límites. He aprendido a respetar más que nunca la diversidad del mundo que me rodea. He aprendido a ver las personas que me admiran, me respetan y me quieren. Y he decidido quedarme con ellas. Porque ¿qué es la vida?, sino exprimir cada día, disfrutar cada hora y aprender de lo bueno y lo malo que la vida tiene. Porque la vida no es sencilla, quizás sí o quizás no. Quizás nos hacemos las pregunta equivocadas, quizás nuestros objetivos son los erróneos.

No esperes a que la muerte llegue a tu vida para darte cuenta del valor que tienes entre tus manos, déjate de lamentos, porque tienes lo más importante, la VIDA. Tú tienes la opción de decidir qué hacer con ella, vivir en el pasado y lamentarte por lo que no coseguiste, o luchar por aquello que puedes lograr y mirar al futuro de otra forma. Por eso no le pidas al año que entra nada, PÍDETE A TI MISM@ todo aquello que anhelas, todo aquello que deseas… y lucha por ello!

Vamos! #KNODEK

FELIZ AÑO NUEVO